martes, 12 de julio de 2011

miércoles, 22 de junio de 2011

¿Qué hacer en verano en Íllora? Guía del Ocio Veraniego en Íllora



Hola a todos los IlurCoBloggers!

Ya tenemos aquí el veranito y me gustaría proponeros un reto: Elaborar la Guía de Ocio Veraniego en Íllora.

Al igual que yo, muchas personas pasamos nuestras vacaciones de verano en el municipio. Es por este motivo que se me ha ocurrido esta idea.

Ayudemos a los turistas illorunos a pasar unos días cojonudos en Íllora!

¿Y bien? ¿Qué nos recomiendas hacer en estos días de verano en Íllora? Deja tu idea en esta entrada o en forma de comentario en Facebook.

miércoles, 15 de junio de 2011

¿La plaza de Íllora?

La Plaza de la Constitución, de la República, del Generalísimo y finalmente de San Rogelio. Pero ¿realmente tenemos plaza en Íllora?

Según la Real Academia de la Lengua, se entiende por plaza:

· Lugar ancho y espacioso dentro de un poblado, al que suelen afluir varias calles.
· Aquel lugar donde se venden los mantenimientos y se tiene el trato común de los vecinos, y donde se celebran las ferias, los mercados y fiestas públicas.

La Plaza de San Rogelio, nombre actual de la misma, ha sido el centro de la vida social, lúdica y económica durante toda la historia del municipio. Celebraciones religiosas, Las Fiestas, un paseo con la “ropa de domingo”, corrillos, chismorreos, tomar un café o un refresco. Todo eso eran cosas que tradicionalmente han ocurrido en nuestra plaza.

La Plaza no siempre ha tenido su aspecto actual. Modificaciones en los edificios colindantes cambiaron su fisonomía, pero además, como recordarán los más mayores que lean este artículo, diversos gobiernos que ha pasado por el Ayuntamiento han acometido reformas urbanísticas en la misma.

A principios de los 80, con la llegada de la democracia La Plaza sufre una profunda remodelación. Es en este momento cuando, para mí, La Plaza deja de ser plaza. Si hasta ese momento era un lugar, como indica la definición anterior, espacioso y ancho, pasa a convertirse en uno angosto y con multitud de desniveles. Si observamos la foto que acompaña el artículo, la calle que la atraviesa, aunque contemporáneamente se haya transformado en adoquinada, sigue siendo transitable para los vehículos. El problema, para mí, radica en la acera que se construye y que atraviesa toda la plaza. Esa acera en ambos lugares de la calzada y en especial la que comprende la pseudo plaza actual, unidas a la pésima regulación del tráfico de la zona, hacen de la misma un lugar difícilmente transitable. A esto podemos unirle las paradas para ir a la Caja y los coches aparcados, que ahora sí, por lo menos disponen de un lugar habilitado para ello.
La Plaza San Rogelio ha sido lugar de encuentro para muchas de las generaciones de ilurquenses. Yo reclamo que esto vuelva. Recuperemos nuestra plaza como centro neurálgico de Íllora. Probablemente algunos vean algún tipo de connotación política detrás de estas afirmaciones, ya saben, La Plaza, las costumbres de antaño y los coloquialmente llamados “gente de la plaza”. Claramente se equivocan.

Reclamo que la plaza vuelva por diversos motivos. Las plazas en la mayoría de pueblos son uno de los lugares más bonitos, son lugares comerciales, de negocios y de festividad. De hecho eran como los centros comerciales de antaño. La nuestra lo era, en la actualidad tengo más dudas de que continúe siéndolo. Nuestra plaza tiene la Iglesia, el ayuntamiento viejo (hoy biblioteca y archivo Histórico), la calle Real, Pilar Alto, un bar mítico de Íllora como es el 72, bancos, cajas, tiendas de ropa, joyerías, una farmacia como las de antes. Así un largo etcétera de motivos. Además podía dar cabida a exposiciones al aire libre, ferias de venta, celebraciones religiosas. ¿Se acuerdan como se ponía la plaza de gente hace años? Los más jóvenes lo hemos visto poco, pero ¿qué me decís los más mayores? Para mí eso es muy bonito. Tener un lugar que visitar y para pasear, en el que se respira pueblo por todos los rincones. Un lugar para ir con la familia. Un lugar de encuentro, al fin y al cabo.

Probablemente iniciar una reforma urbanística en la misma, hoy por hoy, no sería lo más conveniente para la economía local, pero a largo plazo se podría plantear la posibilidad de acometerla y hacerla adoquinada al 100%. También se podrían eliminar los numerosos desniveles que presenta para hacerla más llana. Sería recuperar una arquitectura como la antigua, evidentemente adecuada al siglo XXI. Sería un acierto y la haría mucho más útil y productiva para sus funciones.

Pero ahora bien: ¿qué pasa con los cambios que no necesitan de obras millonarias? Es lo que denomino cambios inmateriales. Es necesaria una regulación estricta del tráfico en la plaza y sus aledaños. La zona de La Plaza es de interés turístico, comercial y contiene monumentos arquitectónicos de gran valor. Por estos motivos se ha de controlar el tráfico de vehículos y, si se considera conveniente, convertir la totalidad de la plaza en peatonal y con paso prohibido para vehículos a motor. Hoy día existen vías alternativas para acceder a todos los comercios anexos a la misma y para ir a los que se encuentran en la misma plaza, perfectamente se puede hacer a pie. Se ha de recuperar el máximo de superficie posible para el uso y disfrute de los vecinos de Íllora. Para eso no es necesario obras físicas, basta con pequeños low-cost como esto que planteo. Seguro que podíamos encontrar más.

También es cierto que antes de acometer estos cambios podíamos pensar que en Íllora existen otros lugares aptos para algunas de las funciones que acabo de citar. El problema es que a mí no se me ocurre otro con más encanto y atractivo que la Plaza de San Rogelio. Eso sí, si convertimos la plaza en algo como tal, ¿la plaza del Ayuntamiento actual?, ¿el anfiteatro?, ¿el antiguo instituto? Ninguno puede competir con el emplazamiento urbanístico de La Plaza y mucho menos con el bagaje histórico que esta tiene. Además para celebraciones puntuales estos lugares tienen sus ventajas, pero para la vida diaria del pueblo, que es lo que yo propongo, no pueden ni considerarse competencia.

La Plaza es un lugar vivo. Un pueblo sin plaza no tiene alma. Si pretendemos ser un pueblo con encanto y atraer turismo: ¿no deberíamos tener una plaza en condiciones?
Amigos y amantes de La Plaza, os invito a devolver la vida y el sitio que se merece a este pequeño gran rincón del pueblo. Nuestra plaza tiene potencial, unos retoques y la podemos volver a tener a pleno rendimiento. Como dice la canción de los míticos Tequila: “Vamos a tocar un rock and roll a la plaza del pueblo”

Juan Ruiz Coca

martes, 24 de mayo de 2011

Una rosa entre las gaviotas

Una valoración personal de las elecciones del pasado fin de semana

Se mantuvo la rosa en Íllora. Logró mantenerse en pie pese al viento levantado por el revoloteo de las gaviotas en toda España y en el municipio. Se presentaba el PSOE ilurquense a las elecciones con balas de plata en la recámara. Campo de fútbol nuevo, dinerito fresco para el Castillo, agua potable para muchos, etc. Aún así, no las tenían todas consigo. Nubes de tormenta se cernían sobre los mandatos socialistas en toda España, Íllora no tenía por qué ser una excepción, o sí. La sospecha finalmente se convirtió en realidad como hemos visto en casi todos los rincones del país.
Se presentaba el Partido Popular de Íllora con cara nueva para la política, no para los vecinos. Buen talante presentó en el debate de Paparanda FM, aire fresco, ideas renovadas y sin miedo al cuerpo a cuerpo. Con un poco de ese viento de tormenta, podía elevarse hacia la alcaldía ilurquense.

Desde IU de Íllora se apostaba también por cambiar la cara, no muy radical el cambio. Se decantaron por una cara conocida, Loli Moreno. Buena capacidad dialéctica, firmes convicciones e ideas claras. Avalada por una buena gestión cultural de la corporación, presentaba sus credenciales a los vecinos con ganas de hacer un buen papel en los comicios.

La coalición PA-PSA entró con fuerza en la campaña. Se presentaba el candidato con un buen número de promesas y haciendo gala de su paso por el Ayuntamiento. Orgulloso de su pasado y con ideas para el presente. No entró en la rueda de debates y no pudimos verlo en el cuerpo a cuerpo con el resto de candidatos. Una lástima, la verdad.

Por último aparecía PAMUL. Saltaba del ámbito local en busca de su anhelada independencia alomarteña. Se temía que fuera el tapado y que finalmente se convirtiera en la llave de las elecciones. Tampoco pudimos verlo compartir ideas.

Finalmente llegó el día. Lucía el sol para todos con la claras del día. Tocadas las ocho comenzaba el recuento de votos. Ni como en el mejor guión de intriga, narraban el goteo de votos “Los Manolos” de Parapanda FM por las ondas y el ciberespacio. Francisco Izquierdo y Manolo Écija contaban los votos de las mesas que se iban cerrando una a una. Por momentos parecía el Carrusel Deportivo. “¡Gol en Brácana!” “Adelante los resultados”. “Ganó el PSOE”, cantaba Manolo, Écija claro, el Lama marchó a la COPE. Así mesa a mesa, pueblo a pueblo. Hasta que cerró Alomartes. La cosa estaba bastante clara ya, pero la Ley Ohm es traicionera. Finalmente no hubo sorpresas, aparentemente. Ganó PSOE, segundo PP, seguido de IU y PA-PSA. El PAMUL se quedó cerca, pero no pudo ser.

Los resultados escondían mar de fondo. No cabe duda de la victoria del PSOE ilurquense. El caso fue que el viento de tormenta y su buena campaña auparon a la candidata popular a la segunda plaza con cuatro concejales. Aguantan en pie, los socialistas de Íllora, la marea azul que inundó España. Algunos resultados locales seguro que preocupan, probablemente los mismos que dan esperanzas futuras a los de Rosa Fuentes. Trazaron una buena línea los de centro-derecha, el problema es que Íllora es eminentemente de izquierdas.

Con tres se quedaron IU y la coalición PA-PSA. Ambos pagaron su apariencia de “llave de gobierno” hacia los electores y eso fue un lastre para sus aspiraciones más ambiciosas.

Y así quedó el panorama electoral, se quedó todo igual pero distinto en nuestro pequeño municipio. España gira a la derecha. Castigo por la crisis, ganas de cambio, abstención, votos nulos, tiendas de campaña, indignados, ERES, trajes caros, xenofobia, populismo, izquierdas neoliberales, recortes. Con todo este panorama a ver quién tiene cojones a decir que ha ganado algo. Ya lo decía la canción: “Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana”.

Juan Ruiz

domingo, 22 de mayo de 2011

jueves, 5 de mayo de 2011

El Barómetro de SOSíLloRa: Debate elecciones municipales 2011




Deja en esta entrada tus comentarios y valoraciones acerca de las próximas elecciones municipales a la alcaldía de Íllora.



Valoración de los candidatos, de sus propuestas...todo lo que quieras opinar sobre las elecciones, déjalo en esta entrada.


Recuerda: Siempre desde el respecto y el Fair Play. Aquellos comentarios que contengan insultos o descalificaciones infundadas serán eliminados por el moderador.

miércoles, 20 de abril de 2011

Íllora, bonita por fuera, bonita por dentro






De cómo el aspecto de Íllora puede y debe influir en el turismo

Verano de 2010, visita guiada al Castillo de Íllora. Les sitúo mi posición para que se ubiquen. Erguido y ubicado en el lado más alto, justo en la cara del Castillo que quedaría de frente a la Iglesia. Tras unos minutos observando el increíble paisaje con la Sierra de Parapanda de testigo, el estupendo guía que nos amenizaba la visita se me acerca: “Eso que ves ahí en frente ¿verdad que se parece al Albaicín o al Sacromonte? ¡Es como un pequeño Albaicín!” Se refería a la vista y a la estructura que presentaban todas las hileras de casas y sus diversos jardines desde aquella perspectiva. Tras unos segundos de reflexión, contesté afirmativamente a su pregunta. Verdaderamente aquella vista recordaba muchísimo a ambos barrios granadinos.

Aquella vista y, sobre todo, aquel momento de reflexión sobre la fisonomía de las casas y su apariencia, me hizo recorrer el camino a casa dándole vueltas a aquello. Si les he de ser franco, todavía continúo dándole vueltas a dicha cuestión, es por eso que me he planteado escribir un artículo relacionado con ello, y sobre todo, el pulsar su opinión al respecto. ¿Puede ser Íllora visitado como el Sacromonte o el Albaicín? ¿Es un atractivo más la arquitectura del pueblo?

Por todos es conocido que la apuesta por el turismo en Íllora ya es una realidad. Ahora bien, ¿el aspecto de las casas y las calles de Íllora juegan un papel importante en ese turismo? Para mí la respuesta es que sí.

Analicemos la cuestión con un poco más de detalle. Cuando uno se plantea visitar un pueblo como Íllora, ¿qué espera encontrarse? Podríamos catalogarlo como una de esas excursiones a “un pueblo con encanto” ¿no? Pues bien, que hace uno cuando visita un “pueblo con encanto”. Una vez visitados los monumentos más destacados que pueda tener, una de las rutas obligatorias es pasear por las calles del pueblo. Piensen en los millones de turistas que recorren el Sacromonte cada año, todos y cada uno de ellos patean religiosamente todas y cada una de las abruptas calles del barrio granadino.

Si llegamos a la conclusión de que el turista, entre muchas otras cosas, viene buscando recorrer nuestras empinadas y atractivas calles, ¿tendremos que tenerlas en perfecto estado de revista? Evidentemente sí. Por lo tanto, propongo que el aspecto de las casas y calles sea un aspecto, tanto o igual de importante que otras cosas relacionadas con el turismo ilurquense: Castillo, Iglesia, Sierra, etc.

Es una cosa que no deja lugar a dudas, que a nadie se le puede obligar o decir cómo o de qué color debe tener su casa. Ni tampoco si debe o no debe tener flores adornando su balcón. Cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero… ¿y el orgullo de tener la casa más bonita de Íllora? ¿O el orgullo de tener el mejor patio de todos? Desde aquí apelo al compromiso de todos los vecinos. Como hemos comentado otras veces, para que el turismo funcione o no funcione, no sólo depende de los políticos. El turismo también lo hacen los vecinos, más si cabe, si aspiramos a comer de ello también. No hay mejor motivo que ése, señores.

Se me ocurren multitud de ideas para darle importancia a este tema. Como bien decía, la primera es la iniciativa privada. Soy parte del turismo, pues mi casa y mi calle también. La segunda es darle un carácter oficial. Ya existen pueblos que regulan y legislan al respecto.

Otra idea que se me viene a la cabeza es ligarlo a un acto festivo. ¿Por qué no instaurar el premio anual a la mejor casa de Íllora? Francamente, no haría falta invertir mucho y ese pequeño punto de competitividad siempre da mucho juego. Me consta que en municipios como Ronda se celebra anualmente un concurso al respecto. Si no han tenido ocasión de visitar Ronda, les animo a visitarla, verán como lucen sus calles y casas. Lucen precisamente por ello, porque saben que son importantes para el turismo. Son un atractivo más. Su Ayuntamiento vela escrupulosamente por ello y pone además todos los medios para que no haya ni un ápice de suciedad en sus calles. Para que un pueblo luzca así se han de unir esas dos voluntades, la privada y la pública. Vecino de Íllora, ¡su civismo y concienciación son fundamentales para esta causa!

Para finalizar les animo a darse un paseo por nuestras calles. Aprovechen estos días de Semana Santa si van siguiendo alguna de las procesiones. A mí es una cosa que me gusta mucho hacer cuando visito Íllora. Tenemos unas casas preciosas, algunas ya están impecables, otras se les ve que tienen un potencial enorme. Tenemos una estructura arquitectónica muy peculiar y atractiva para el turismo, vamos a sacarle rendimiento.

Aprovecho para desearles una feliz Semana Santa, sobre todo que el tiempo nos respete y ya lo saben, piensen y reflexionen este puñado de líneas que acaban de leer… ¿Se apuntarían al I Concurso de Casas y Patios de la Villa de Íllora? Espero sus opiniones en el blog o en Facebook.

Juan Ruiz Coca
facebook.com/sosillora